Y cuando no estás
me convenzo sin saberlo de que no te necesito
Que sí,
tu presencia es algo bonito
pero no mío
Que eres lindo en el tiempo
mas si no estás no te miro
No existes demasiado
por no ser aquellas peleas tontas ni malos entendidos.
Cuando no te veo
mi vida sigue siendo lo que ha sido
Blanco y negro de piano,
no por añoranza ni recuerdos hambrientos
Sino porque bailo sin orquesta, sin instrumentos
Únicamente bailo entre los perdidos,
con el viento tocando sólo para mí
Y de la luna bebiendo sus lágrimas de vino.
Cuando no te hablo no te extraño ni te deseo
Será porque lo mío sigue intacto
Será porque el mundo sigue entero
Cuando te veo, en cambio,
es como conocerte de nuevo
Todo lo mío no es mío,
ni tuyo,
simplemente ya no es de nadie.
Es sólo algo que recupero
cuando de nuevo no estás porque ya no te veo.
Y cuando te hablo
siento desazón de que me escuches, de que me entiendas
Que crucemos palabras hasta el invierno
Y mezclemos sabores
para inventar algo nuevo.
Es extraño,
Al no estar tú eres tú y yo soy yo
Pero cuando estás somos nosotros y nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario